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jeudi 10 mai 2018

La burra de Balaam

The Wanderer: La burra de Balaam

La burra de Balaam

No se pueden quejar. Nos la dejaron servida. Cada uno podrá decidir cuál de los tres es Moe y cuál Larry. A Curly lo delata su andorga.

Este video de la cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina circuló hace algunos días a través de los medios de prensa del país intentando de ese modo, impedir que sea sancionada la criminal ley del aborto. Quiera Dios que tamaña iniquidad no suceda en el país pero no será, por cierto, gracias a la campaña pro-vida -pero no en contra del aborto- llevada a cabo por los obispos, que no están en contra de nada y que optaron por colgarse cartelitos en el cuello el Domingo de Ramos y por grabar un corto más propio de Calabromas que de personas serias y poseedoras del mínimo de nous requerido para liderar la Iglesia de un país. 

A veces es difícil saber si la estupidez es más dañina que la malicia o es al revés. Pero, como dice un amigo, pareciera que lo inocuo, cuanto más inocuo más inicuo. Que, en el habla por ejemplo, los lugares comunes no son plazoletas de paso para todos, sino zonas liberadas, juntaderos de las peores pestes y perversiones. Que lo trillado se vuelve troyano y lo banal, la impostura del mal. 

Hay que preocuparse cuando los obispos y sacerdotes nos dicen una barbaridad o una herejía; pero cuando nos dicen una reverenda estupidez, temblemos.

El videíto, que nos provoca rabia, risa, vergüenza ajena, de la propia, y demás sensaciones, cuenta sin embargo con una perla, un hallazgo, una verdad redondísima que vale la pena rescatar del fango. Y es cuando, en el minuto 4.22, sin ningún preaviso, entre medio de una caterva de incomibles lugares comunes, dice el prelado presidente que "es hora de elevar un poco la mirada y de superar las recetas de cuarenta años atrás". 

Sin pestañar, acto seguido, retoma el tono buenista y la trilladura serial. 

Y así fue cómo la Burra de Balam comunicó a la Iglesia entera una verdad bastante evidente, pero que estos pastores a sueldo no habían atrevido a decir jamás:  que es hora de buscar un camino superador de recetas del setentismo vencido, que ya ha dado muestras de ruina y fracaso. Tal vez alguno de los tres escuchó la valiente carta de un joven al Papa, diciéndole que los jóvenes idealistas de los setenta… hoy son viejos de setenta y que en nada representan los anhelos y deseos de los jóvenes de hoy, hartos del vetusto setentismo.

Que el Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, en nombre de los 90 obispos argentinos, salga a decir que no se puede seguir insistiendo en recetas de hace cuarenta años, ha sido un mensaje elocuente. Inútil, ciertamente, pero elocuente. Lo primero, pues sin duda no es lo que intentaba decir, pero como Caifás (Jn 11,50) no dijo eso por sí mismo, sino que profetizó pues era Presidente de la CEA ese año.