Follow by Email

samedi 30 mars 2019

López Obrador, comunista, neo promotor del «vericidio» de la masonería

https://adelantelafe.com/lopez-obrador-comunista-neo-promotor-del-vericidio-de-la-masoneria/

López Obrador, comunista, neo promotor del «vericidio» de la masonería

El presidente de México, AMLO, en una de sus típicas arengas populistas -impronta de los demagogos izquierdistas de siempre-, ha informado que ha cursado sendas cartas al rey español Felipe VI y al papa Francisco, pidiéndoles que pidan perdón por los «abusos cometidos por los españoles y la Iglesia Católica durante la conquista del actual México»:

«Envié una carta al rey de España y otra carta al Papa para que se haga un relato de agravios y se pida perdón a los pueblos originarios por las violaciones a lo que ahora se conoce como derechos humanos. Hubo matanzas, imposiciones. La llamada Conquista se hizo con la espada y con la cruz».

I. Las carabelas de la Fe

Las carabelas que salieron del puerto de Palos, el 3 de agosto de 1492, iban a la buena de Dios. La Santa María, la Pinta y la Niña, partían rumbo a lo desconocido.

Nadie lo sabía excepto Dios, y la Señora Santa María, cuyo nombre portaba la carabela capitana, y en cuyo honor diariamente dixeron la Salve, que la acostumbraban decir e cantar a su manera todos los marineros.[1]

La Fe católica no llegó a Latinoamérica por pura casualidad. En el siglo XVI, América fue evangelizada por un pueblo muy cristiano que tenía muchos santos. Había llegado la hora de Dios. Dios la eligió desde la eternidad, por eso la Fe Católica es el tesoro más grande de América Latina.

En la historia de Colón, de sus viajes y sus peripecias, muchos no ven, sino una página de relaciones humanas. Claro es, que la historia de Colón y la consiguiente colonización son una historia verdadera, pero su interpretación económica y política, no sería el único aporte a la historia de la humanidad.

Quien sigue con la debida atención los pasos, las aventuras, las tragedias, los triunfos de los Apóstoles, en el Libro de los Hechos, se da perfecta cuenta de que Dios se sirve de las ambiciones y de las pasiones humanas para inyectar a griegos y romanos primeramente y después a todo el mundo conocido la sublimidad de su Revelación.

«De todos modos, tal como reconoce Maltby, "fueran cuales fuesen los defectos de su gobierno, en la historia no hubo ninguna nación que igualara la preocupación de España por la salvación de las almas de sus nuevos súbditos". Hasta que la corte de Madrid no sufrió la contaminación de masones e "iluminados» [por la Ilustración], no reparó en gastos ni en dificultades para cumplir con los acuerdos con el Papa, que había concedido los derechos del Patronato a cambio del deber de evangelización. Los resultados hablan; gracias al sacrificio y al martirio de generaciones de religiosos mantenidos con holgura por la Corona, en las Américas se creó una cristiandad que es hoy la más numerosa de la Iglesia católica […] A diferencia de lo ocurrido en Norteamérica, en Sudamérica el cristianismo y las culturas precolombinas dieron vida a un hombre y a una sociedad realmente nuevos respecto a la situación precolombina».[2]

II. Leyenda negra

Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra leyenda significa, en su 4ª acepción, relación de sucesos que tienen más de tradicionales y maravillosos que de históricos y verdaderos. En este mismo diccionario encontramos que el adjetivo negra se refiere tanto a la opinión contra lo español difundida a partir del siglo XVI, (1ª acepción), opinión desfavorable y generalizada sobre alguien o algo, generalmente infundada (2ª acepción), en otras palabras que no es como debería ser en realidad.

Sin lugar a dudas, se debe al fraile dominico Bartolomé de Las Casas la fundación de la leyenda negra sobre la obra de España en América.

Las exageraciones de Las Casas sirvieron para estimular la leyenda negra de la invasión española con la cruz y la espada, denigrándola en términos absolutos, sobre todo en la Brevísima relación de la destruición de las Indias. La obra, de 1542, fue ampliamente empleada por los luteranos contra la Iglesia, y por las grandes potencias europeas –Inglaterra, Francia, etc.– contra la hegemonía de España en ese tiempo.

Renombrados historiadores, entre ellos agnósticos y no católicos, demuestran que las acusaciones de las Casas no pasaron de ser un entresijo de deformaciones, exageraciones y rotundos errores.

De este vergonzoso batiburrillo, sale la increíble cifra de unos veinte millones de indios muertos por los españoles durante la conquista.[3]

Para Ramón Menéndez Pidal, Las Casas era un desequilibrado mental.

Holgadamente se hallaba Las Casas, en un ambiente profetista, situándose fuera de toda realidad, y ¡con cuánta sencillez falseaba por completo la verdad de todo lo que le rodeaba![4]

Se puede decir que la leyenda negraalcanza su mayoría de edad en el siglo XVIII, atacaba a España porque la España unificada que surge del final de la Reconquista y del reinado de los Reyes Católicos, la que va a descubrir el Nuevo Mundo y a convertirse en árbitro mundial durante trescientos años, alcanza ese papel por su identificación con una mentalidad, con una cosmovisión que es la que le otorga la religión católica. Y sobre esta base religiosa, el modelo político, social y cultural de la España Imperial responde, con sus aciertos y sus errores como toda obra humana, al Orden Social Cristiano que se ha desarrollado desde la idea del Imperio Romano, de la filosofía medieval, y de la moral cristiana. Y eso es lo que la Leyenda Negra pretendía desacreditar. Por supuesto, la Leyenda no actúa como un sujeto personal con vida propia, sino que es simplemente un medio, un instrumento, para crear una opinión generalizada, utilizado en la pugna que, durante los últimos siglos, ha vivido el mundo entre dos cosmovisiones, dos paradigmas filosóficos, que han configurado la historia de Occidente desde la desaparición del mundo antiguo: la mentalidad Tradicional, y el pensamiento de la Modernidad.[5]

La masonería bajo la guía de la Corona británica, atentó siempre contra las monarquías católicas, pero dejó en paz las Coronas protestantes, en las que no veían obstáculo para el liberalismo masónico. «Bolívar, San Martín, Sucre, O'Higgins, fueron masones de alta graduación, lo mismo que Miranda y otros líderes de la independencia; y también lo eran en España muchos de los políticos liberales y de los militares que favorecieron la emancipación».[6]

«Haced caso de este viejo incrédulo, que sabe lo que dice: la obra maestra de la propaganda anticristiana es haber logrado crear en los cristianos, sobre todo en los católicos, una mala conciencia, infundiéndoles la inquietud, cuando no la vergüenza, por su propia historia. A fuerza de insistir, desde la Reforma hasta nuestros días, han conseguido convencernos de que sois los responsables de todos, o casi todos, los males del mundo. (…) Habéis permitido que todos os pasaran cuentas, a menudo falseadas, casi sin discutir. No ha habido problema, error o sufrimiento histórico que no se os haya imputado. Y vosotros, casi siempre, ignorantes de vuestro pasado, habéis acabado por creerlo. Hasta el punto de respaldarlos. En cambio, yo (agnóstico, pero también historiador que trata de ser objetivo) os digo que debéis reaccionar en nombre de la verdad. (…) Tras un balance de veinte siglos de cristianismo las luces prevalecen ampliamente sobre las tinieblas».[7]

Para los propugnadores de la nueva leyenda negra, resucitada por ocasión del V° Centenario, los conquistadores y colonizadores españoles y portugueses, y sus acompañantes, los misioneros católicos, habrían cometido en América un triple crimen:

1. Un crimen de gentes: por cuanto la conquista fue un «genocidio» en el que se exterminaron de 70 a 90 millones de indígenas.

2. Un crimen religioso: porque la evangelización hizo desaparecer los cultos aborígenes. La evengelización también la hicieron los indígenas, fue un proceso hecho por neófitos educados en conventos cristianos.

3. Un crimen cultural: porque a los indios se les quitó su historia de 40.000 años (¿?), y se los injertó en una historia ajena.

Olvidan que antes de la llegada de los europeos, en el Nuevo Mundo «la idolatría era criminal, en sí misma, destructora de la supervivencia de la "nación india", por los sacrificios humanos, las constantes y mortales borracheras colectivas, la droga, la reducción de las cabezas de los recién nacidos, etc.».[8]

Al respecto, cada español tendría que haber matado tres indios por día laborable, y nueve los domingos durante 20 años…

Frente a estos datos asombra que incluso las publicaciones católicas a partir, o de un poco antes de 1992, barajen cifras completamente fantasiosas haciendo causa común con un terrorismo estadístico de inspiración marxista cuyo único fundamento es una delirante fantasía.

Angel Rosemblat, considerado por la Universidad de Cambridge como la mayor autoridad en demografía histórica de América, señala que en octubre de 1492 la población indígena de toda América alcanzaba 13,3 millones de habitantes.

Las culturas indígenas de acuerdo a los más exactos estudios científicos d renombrados antropólogos y paleontólogos no remontan más allá de 1.500 años A.C.

Y si se trata del concepto de civilización al de historia, la historia indígena, antes de la llegada de los europeos, no tiene más de 200 años.[9]

III. Cuestionado pedido de perdón

Decía el gran Papa León XIII: «Una característica distingue principalmente a Colón: al recorrer una y otra vez los inmensos espacios del océano iba tras algo mucho más grande y elevado que todos los demás. Esto no quiere decir que no lo moviese en nada el honestísimo deseo de conocer o de ser bien apreciado por la sociedad humana, o que desdeñase la gloria, cuyas penas más ásperas suelen estar en los hombres más valerosos, o que despreciase del todo la esperanza de obtener riquezas. No obstante, mucho más decisiva que todas estas razones humanas fue para él la religión de sus padres, que ciertamente le dio mente y voluntad indubitables, y lo proveyó a menudo de constancia y solaz en las mayores dificultades. Consta, pues, que esta idea y este propósito residían en su ánimo: acercar y hacer patente el Evangelio en nuevas tierras y mares».[10]

Sin embargo ante la celebración del V Centenario en 1992 se implantó, sobre todo desde las instancias eclesiales progresistas esa corriente indigenista que consideraron el V Centenario como la celebración de un etnocidio.

Así, Juan Pablo II en 1992 pidió perdón: «por las injusticias» de la colonia.

De la misma forma Benedicto XVI citando al «defensor de los indios» Las Casas, decía: «no es posible olvidar los sufrimientos y las injusticias que infligieron los colonizadores a las poblaciones indígenas, a menudo pisoteadas en sus derechos humanos fundamentales».[11]

Ni qué se diga de Franciscus, durante su visita a Bolivia en 2015, pidió perdón por los «muchos y graves pecados cometidos contra los pueblos originarios de América en nombre de Dios».

La Carta de la Tierra y la Declaración universal del bien común de la madre tierra y de la humanidad, presentada esta última, en la Primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra, realizada en Cochabamba, Bolivia, en abril de 2010, no han tenido ni tienen otro fin que retornar a la idolatría y el paganismo mediante un sistemático y maligno proyecto, liderizado ahora por AMLO.

AMLO en el tren delirante de la nueva izquierda populista, busca el apoyo de los mexicanos para posteriormente perpetuarse en el poder, como los Castro en Cuba, Maduro en Venezuela y Morales en Bolivia, con la cantaleta de la conquista bajo la espada y la cruz.

No se puede pedir perdón por un «vericidio», es decir un colosal exterminio de la verdad.[12]


[1] COLÓN, CRISTÓBAL, Los cuatro viajes. Testamento.

[2] MESSORI, VITORIO, Leyendas  negras de la Iglesia.

[3] P. W. POWELL, Árbol de odio.

[4] MENÉNDEZ PIDAL, RAMÓN, El Padre Las Casas. Su doble personalidad.

[5] Cf.: SÁENZ DEL CASTILLO Y CABALLERO, JAVIER, La leyenda negra hispanoamericana.

[6] IRABURU, JOSÉ MARÍA, Hechos de los apóstoles de América.

[7] MESSORI, VITORIO, Leyendas  negras de la Iglesia, Introducción. Hablando del Profesor de Historia  y Sociología de la Universidad de Bruselas Moulin, uno de los intelectuales más prestigiosos de Europa, cita sus palabras.

[8] DUMONT, JEAN, La Hora de Dios en el Nuevo Mundo.

[9] Cf.: CRISTIANDAD, documentos. Tres acusaciones indigenistas.

[10] LEÓN XIII, Carta Apostólica «Quarto abeunte saeculo», en el IV Centenario del descubrimiento de América.

[11] BENEDICTO XVI, 16-05-2017

[12] Cf.: CRISTIANDAD, documentos. Tres acusaciones indigenistas.

Ver "BRUCE SPRINGSTEEN: My (Catholic) Hometown"

Ver "Samedi 30 mars: Le feu de l’Enfer et les peines des sens."

vendredi 29 mars 2019

Los efectos adversos de la caída de Pell continúan con implicaciones para toda la Iglesia

https://adelantelafe.com/los-efectos-adversos-de-la-caida-de-pell-continuan-con-implicaciones-para-toda-la-iglesia/

Los efectos adversos de la caída de Pell continúan con implicaciones para toda la Iglesia

La semana pasada, el sistema judicial australiano anunció que el Cardenal George Pell había sido condenado en diciembre por abuso sexual infantil. La prensa había sido advertida de que no publicase el veredicto porque existía la posibilidad de seguir adelante con otra causa contra el cardenal.  Ese juicio contra Pell se vino abajo. Otro juicio previo contra Pell fue declarado nulo. Los procedimientos se declararon confidenciales, pero algunos medios informaron que en este juicio previo los jurados votaron 10-2 a favor de la absolución.

No obstante, una sentencia de culpabilidad en tres juicios fue suficiente para enviar a prisión al anciano cardenal de setenta y siete años de edad. Y si las informaciones sobre el juicio son ciertas, a este veredicto se ha llegado sin evidencias físicas ni testimonio alguno. Ha sido el resultado de las demandas llevadas a cabo por un solo querellante durante décadas. La defensa presentó más de veinte testigos "incontestables" que declararon a favor de Pell acerca de su car que hubiera sido objeto de abusos. que por lo menos en dos ocasiones su hijo negse le acusa.in nnguna ácter y de la imposibilidad logística de que él hiciera lo que se alegaba que había hecho. Porque nunca estuvo solo, declararon, después de decir Misa, nunca en situación de abusar de nadie en un espacio público, y vestido de tal manera que le habría sido imposible hacer aquello de lo que se le acusa.

Uno de los dos niños por los que se ha acusado a Pell de abuso murió de sobredosis en el año 2014, antes de que el caso llegase a los tribunales, y nunca acusó a Pell ni ofreció ninguna prueba contra él. La madre de este chico ha admitido que por lo menos en dos ocasiones su hijo negó que hubiera sido objeto de abusos. Según la CNN,

"De acuerdo con una transcripción del juicio de Pell, la madre del niño le dijo a la policía que ella le había preguntado explícitamente a su hijo si alguna vez había sido ´manoseado o tocado en el coro´, y que el niño, entonces un adolescente, había contestado que no."

Es imposible que nosotros desde fuera podamos dictaminar inocencia o culpabilidad, pero es difícil no formarse una opinión basándose en lo que se sabe. También está claro que se ha librado una larga guerra contra el Cardenal Pell, pues a lo largo de años ha recibido los ataques de acusadores cuestionables, pero ninguna de estas acusaciones ha podido ser probada y algunas de ellas se ha demostrado que eran falsas.

Pero ahora, después de años de incansables esfuerzos, Australia tiene un juicio en contra de esta figura odiosa que se oponía a los impulsos hedonistas de la nación como defensor de la ortodoxia católica. Cabe destacar que, en las discusiones públicas del caso, los activistas homosexuales parecen haber sido los más contentos por la condena de Pell. Lo que no parece ser casual. Pell destacó por no ceder a sus exigencias. No aceptó que la homosexualidad fuera un bien para la sociedad. No minimizó los riesgos que representaba para quienes practicaban ese estilo de vida. Y por eso no es de extrañar que fuera odiado por ellos.

Podemos ver un clarísimo ejemplo de esto en el desagradable artículo de opinión aparecido en el periódico The Guardian,  titulado "Brutal y dogmático, George Pell libra una guerra contra el sexo, aunque él mismo abusó de niños". El desprecio rezuma en las palabras del artículo. "Fue particularmente brutal con los homosexuales", escribe el autor. "Hizo recaer la culpa de sus problemas [homosexuales] sobre los mismos homosexuales".

"Se mantuvo simple y brutal", se lamenta de nuevo el autor. Y  proyecta su desdén hacia el conjunto de la nación:

"Australia nunca compartió la alta estima en que Roma tenía a George Pell. El hecho de que una figura poco amistosa y a veces incómoda fuera nombrada obispo auxiliar de Melbourne en el año 1987 molestó a muchos fieles en su país de origen. Pero estos eran los primeros tiempos del papado de Juan Pablo II, cuando se premiaba a este tipo de hombres en todo el mundo. "

El autor del artículo es David Marr. Aparentemente se le considera un destacado periodista. Pero al examinarlo más detenidamente uno descubre que ha sido denominado por dos veces como perteneciente al grupo de los veinticinco homosexuales australianos más influyentes. La segunda vez que apareció en dicha lista dijo:

"Soy terriblemente arrogante e increíblemente vanidoso. Soy todas esas cosas que los escritores tienden a ser." También dijo que se ve a sí mismo indigno de ese galardón. "Hay tanta gente homosexual y lesbiana en Australia que hace más que yo por la comunidad de gays y lesbianas, que trabajan más por ella, que llevan vidas más difíciles."

En el perfil del nombramiento se pregona la dureza de Marr. Se hace especial hincapié en su trabajo "expresando continuamente su oposición a las enseñanzas de la Iglesia."

Pell se interpuso en su camino. Pell se interpuso en el camino de un montón de gente. Pell tenía que ser eliminado.

También se interponía en el camino de otras personas como encargado de la reforma del Banco Vaticano.  Pell fue una auténtica molestia para altos cargos en el aparato del Vaticano que estaban enterrando talentos donde no debían. De hecho, Pell descubrió tanto dinero fuera de los libros de contabilidad que la cifra casi llega al billón de euros. ¿Es una coincidencia que después de haber descubierto todas esas covachas escondidas, se encontrara Pell enfrentándosea en profundidad de las finanzas vaticanas año 2015 para realizar una auditorciente al grupo de los 25 rno.   .   .   Bueno, ya  a acusaciones hechas contra él hacía más de diez años?

El antiguo auditor del vaticano, Libero Milone, que fue víctima de los atrincherados intereses vaticanos, se dio cuenta de la sospechosa oportunidad de los cargos contra Pell.

"La gran firma internacional de auditores PricewaterhouseCoopers (PwC) fue elegida por Pell en el mes de diciembre del año 2015 para realizar una auditoría en profundidad de las finanzas vaticanas. En el mes de abril del año 2016 otras autoridades vaticanas repentinamente suspendieron la auditoría.

En la actualidad Pell se encuentra en excedencia para enfrenarse a los cargos que en su país se han presentado contra él. El cardenal rechaza de plano las acusaciones, que han sido comparadas a una caza de brujas llevada a cabo de una manera muy dudosa por las autoridades australianas.

Milone señaló que puede que no haya sido una coincidencia que los cargos por abuso contra el cardenal, que tienen más de diez años de antigüedad, no hayan aparecido hasta estos momentos, precisamente cuando, según un informe de Crux, los esfuerzos de reforma interna de las finanzas del Vaticano que estaba llevando a cabo Pell empezaban a provocar un oleaje."

El cardenal Angelo Becciu, descrito por Christopher Lamb en el semanario católico progresista The Lancet como "el más leal de los asistentes papales", intervino personalmente para detener el trabajo de Pell. Una vez que se hizo que Pell volviera a Australia, Becciu pareció más tranquilo con la situación de la reforma de las finanzas. "Ahora hay un alto grado de cooperación," dijo Becciu a Lamb, "porque los puntos que se discutían con Pell han sido aclarados."

El respetado e incansable vaticanista Marco Tosatti, señaló en su columna del día 1 de marzo que con respecto a Pell se decía en Roma que los cañones están en Australia pero las balas de cañón están hechas en el Vaticano. En otras palabras, mientras que Australia ya había apuntado desde hacía mucho tiempo a su enemigo público, se ha dicho que fueron personas dentro de la Santa Sede las que proporcionaron la munición para derribarlo.

Señala Tosatti que, sin embargo, ha habido consecuencias inesperadas de esta acción contra Pell, en tanto en cuanto está obsesionando a un papado enredado en varios casos de abusos sexuales o de protectores de quienes los cometen. Permítanme citar con alguna extensión el fascinante análisis de Tosatti.

"Cuando alguien me repetía esa frase sibilina (sobre las balas de cañón), o alguna otra frase similar, en los tiempos en los que Monseñor Dario Edoardo Viganò aún estaba en su silla, aludía a los fuertes choques del círculo bergogliano con el cardenal australiano, quien, realmente, con toda seguridad, ¡no es miembro del círculo mágico! Algunos recordarán su papel durante el Sínodo de la Familia oponiéndose a la intención de Monseñor Bruno Forte y sus asociados de esterilizar el debate entre los padres sinodales de modo que todos apareciesen como luminarias Kasperianas.

Pell es una persona que, cuando se enfada, golpea la mesa con el puño, esté Bergoglio o no esté Bergoglio delante. Si está convencido de que algo es justo, lo persigue como una apisonadora. También es bien conocido que El Argentino es más agresivo con los débiles, pero queda inhibido con los pocos que le plantan cara.

En resumen, Pell es un tanque y era bastante temido. Mi hipótesis es esta: Pell ha sido derribado por dos fuegos. El primero es el fuego amigo del establishment clerical (este es el clericalismo del que Bergoglio debería ocuparse)) y el segundo es el fuego enemigo seglar y masónico que vio en él un conservador tradicionalista al que había que eliminar.

Muchas pistas nos llevan a pensar esto; sin embargo, el hecho es que las noticias sobre la condena de Pell aparecieron en un momento muy específico.

Cuando me decían la frase que he citado antes, el lobby gay del Vaticano estaba en todo su apogeo y Pell fue el elegido para el sacrificio; pero la condena ha llegado después de que el lobby gay haya entrado en crisis, de que haya perdido muchas piezas clave y de que le hayan colocado en el centro de la tormenta casos como el de McCarrick, el tema de Chile, el dossier de Carlo Maria Viganò, la desafortunada actuación del ultra-bergogliano cardenal Wuerl, las voces que pregonan el nuevo escándalo de Zanchetta  .  .  .

¿Entonces? Entonces la operación "Vamos a aplastar a Pell", ejecutada con la contribución clerical, se está revelando que es un boomerang porque ante la opinión pública, que no sabe nada de lo que hay detrás, Pell es sencillamente uno más de los innumerables hombres de Bergoglio que dan lugar a un escándalo, ¡aunque él sea el único entre todos los citados que en realidad no es un hombre de Bergoglio!

En resumen, en los sagrados aposentos vaticanos lo que parece que se está diciendo hoy es: ¡Qué buenas noticias si hubieran llegado dos años antes en vez de ahora! ¡En estos momentos no nos hacen falta!"

Tosatti toma nota de la tragedia sobre este asunto: "Si Pell es inocente, si Pell es el hombre de fe que yo creo que es, entonces está cargando con la Cruz de Cristo, condenado como él por la sinagoga de hoy."

Es un pensamiento grave del que se hace eco la académica australiana Profesora Doctora Anna Silvas en un artículo para La Nuova Bussola Quotidiana.  En dicho artículo, titulado "El Cardenal Pell es inocente: he aquí el porqué," Silvas dice que ella no cree que "se aplicase la justicia en ese juicio, que desprende el mal olor de un ritual de sacrificio de acuerdo con un plan secreto horrendo". Ella habla de su propia experiencia en la catedral de Melbourne, y de Pell, y de las imposibilidades logísticas y de la "degradación moral preparatoria" necesaria para cometer un acto como el acto del que es acusado el Cardenal. "Es impensable," escribe, "que después de treinta años de una vida moral, intelectual, parroquial y episcopal comprometida, que él, justo después de haber sido nombrado Metropolitano, en la primera ocasión de una Misa dominical, se haya rebajado a realizar un ejercicio de pedofilia tan burdo, crudo y sórdido como aquél por el que ha sido legalmente condenado." Ella también destaca la degradación tanto de la cultura como de la Iglesia australianas, la especial animosidad que la comunidad homosexual de Australia tiene contra Pell, que rechazó que celebrase una protesta "arco iris" en una Misa de domingo en el año 1996, y que mantiene una "agenda homosexual en la Iglesia y en la sociedad" que "ha estado disparando contra él desde entonces." También hace notar Silvas, sin embargo, el "alarmante número de sacerdotes en la diócesis de Melbourne implicados en escándalos sexuales a lo largo de las tres o cuatro últimas décadas," munición, añade, para quienes nos "atacan desde fuera o nos socavan desde dentro."

"Sin duda," lamenta Silvas, "la Iglesia, en Australia y en todo el mundo, es semper purificanda. Hace tiempo que nos merecemos un castigo severo, si usted me pregunta, y pienso que las cosas cada vez irán peor para nosotros."

Y peores serán.

Aunque Pell ha apelado el veredicto, se encuentra solo en una cárcel bajo protección constante. Los otros prisioneros no es probable que sean amables con un hombre que ha sido condenado por cometer actos nefandos con niños, y no van a hacer un esfuerzo mayor que el que han hecho los tribunales australianos para ver si dichos actos son ciertos. El Vaticano ha abierto ahora su propia investigación sobre Pell, y, de acuerdo con JD Flynn y Ed Condon, de la Agencia Católica de Noticias, ambos abogados canónicos, lo que se espera es un camino complicado cargado de dificultades.

"Los juicios canónicos comienzan después de que un gobierno civil haya cerrado el caso contra un presunto abusador, y la Iglesia tiene alguna práctica en esto.

Por ejemplo, las transcripciones en casos criminales de abusos sexuales se admiten de forma rutinaria como pruebas en los juicios canónicos. Con suma frecuencia las conclusiones civiles son admitidas como pruebas concluyentes, lo que conduce a procesos administrativos abreviados.

Dada la controversia suscitada por el veredicto australiano, es probable que los representantes canónicos de Pell insistan en pedir un juicio completo y que se resistan a cualquier maniobra para llevar a cabo un proceso administrativo abreviado, como el que se llevó a cabo en el caso reciente de Theodore McCarrick.

(…)

En este juicio las apuestas son m

 de Pell es rechazada en Australia, ire McCarrick.vuicio completo y que se resistan a cualquier maniobra para llevar a cabo un ayores.

Si la apelación de Pell es rechazada en Australia, Roma se enfrentará a una enorme presión exterior para que confirme el veredicto inicial y pase a Pell al estado laico, sobre la base, fundamentalmente, del veredicto australiano. Pero ceder a esa presión tendrá un coste.

Si el tribunal canónico acelera el juicio de Pell y usa como evidencia su condena criminal, por lo menos algunos expertos en derecho canónico y algunos teólogos argumentarán que la Iglesia está cediendo el papel que le pertenece según el derecho canónico, y la "libertad sagrada" que reclama para sí misma, a las autoridades civiles.

Mque tienen sistemas judiciales desprestigiadospecialmente aquellos de pa por lo menos algunos expeetros canara llevar a cabo un ás concretamente, los sacerdotes y obispos, especialmente aquellos de países que tienen sistemas judiciales desprestigiados o que son reconocidos por su anti-catolicismo, podrían preguntarse a sí mismos qué clase de justicia pueden esperar del Vaticano si alguna vez son acusados de abusos sexuales.

Como consecuencia de la crisis de abusos sexuales del año 2002 en USA, muchos párrocos expresaron su preocupación por el hecho de que el deseo de los obispos estadounidenses de demostrar que se toman en serio las acusaciones de mala conducta sexual, les estaba dejando sin su propio derecho a tener un juicio justo. Si en el caso de Pell se percibe que se le ha denegado el derecho a tener un juicio justo en el tribunal canónico, la crisis de confianza crecerá a gran escala, tanto en los obispos como en los párrocos."

Pell no estará solo en el punto de mira. Mientras que en el caso McCarrick no hubo ningún veredicto porque las pruebas en su contra eran abrumadoras, en el caso de Pell no ha habido acusadores creíbles, aunque haya sido condenado. Juntos formarán, en las mentes de las personas de fuera y de dentro de la Iglesia, un símbolo de corrupción que alcanza los escalones más altos de la Iglesia Católica, y las repercusiones de esto están solamente empezando.

Las víctimas de los abusos en Australia están ahora haciendo cola para demandar a la Iglesia por "decenas de millones". Víctimas que ya habían llegado a acuerdos y "renunciado a su derecho a emprender procedimientos civiles" contra la Archidiócesis de Melbourne. Los abogados argumentarán que hay que cambiar las leyes. ¿Cuál será el factor decisivo?  "La integridad de la Respuesta de Melbourne", el programa de Pell para lidiar con la compensación para las víctimas de abuso clerical, "se ve aún más disminuido por el hecho de que fue introducido por Pell en 1996, casi al mismo tiempo en que atacó sexualmente a dos niños del coro de trece años de edad."

¿Creemos que tal acto terminará en Australia?

En mi artículo "The Big Ugly" del pasado mes de septiembre acerca de este momento transformador del catolicismo, escribí:

"Si la gente no empieza a derribar las iglesias con sus manos desnudas al final de esto, estaré agradablemente sorprendido. Por supuesto no tendrán que hacerlo porque las diócesis de todo el mundo venderán las propiedades a promotores inmobiliarios, que los convertirán en espacios residenciales de alto standing o quizá incluso en clubs nocturnos para gays. Después de todo, algo que hemos aprendido de todos los casos de abuso sexual es que la acumulación de imaginería religiosa es un signo de degeneración."

¿Por qué serán vendidas las diócesis? Para pagar los acuerdos que se alcancen por los abusos, por supuesto. O la defensa legal frente a demandas civiles. O simplemente porque no sea posible mantenerlas ya que nadie acude a las Misas. Mucha gente no está dispuesta a seguir perteneciendo a una Iglesia que es percibida fundamentalmente como perversa y corrupta. El  hecho de que muchos tienen ya casi un pie fuera tendrá poca importancia cuando se añada el impacto demográfico.

Alguien en las redes sociales me dijo anoche que estarían encantados de ver a la Iglesia en una ruina financiera que fuera equivalente a su ruina moral actual.

Pienso que muchas personas sienten lo mismo, este impulso es algo comprensible. Pero este genio no puede volver a ser encerrado en la botella, y no creo que la gente vaya a disfrutar con lo que va a suceder tanto como espera. Cuando el número de parroquias en su diócesis haya disminuido significativamente, cuando la posibilidad de recibir los sacramentos se haya reducido drásticamente, cuando párrocos inocentes sean falsamente acusados para obtener beneficios financieros, cuando el solo hecho de admitir que uno es católico, que continúa siendo parte de una Iglesia bien conocida por predicar contra las prácticas sexuales habituales de nuestros días mientras sus líderes se enredan en actividades sexuales criminales, se sentirán como parias.

Pienso que ese tiempo llegará pronto. En algunos sitios ya está aquí.

Convertirse en una Iglesia más pequeña y más pura puede ser finalmente una buena cosa. Pero no debemos engañarnos a nosotros mismos pensando que esto ocurrirá sin dolor. Ciertamente, el escarmiento está llegando.

Steve Skojec

Traducido por AMGH

Ver "Début d'année 2019 : Augmentation record des actes anti-chrétiens (13/03/2019)"

Ver "Mission dans le monde musulman"

Ver "EL BUEN USO DEL TIEMPO por Agnus Dei Prod"

Ver "Vendredi 29 mars: La Peine du dam et les peines morales."

Vidéoformation n°82 : faut-il avoir peur du transhumanisme?

mardi 26 mars 2019

Ver "CATHOLIC CHAOS: Where Do We Go From Here?"

Ver "Exorcismes 2ème partie - Curé Enragé #48"

Ver "CONFERENCIA ALBERTO BARCENA: CONSAGRACIONES AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS por Agnus Dei Prod"

Ver "Mardi 26 mars: L’existence de l’Enfer affirmée par l’Ecriture."

Non sequitur, Excelencias

http://caminante-wanderer.blogspot.com/2019/03/non-sequitur-excelencias.html?m=1

The Wanderer: Non sequitur, Excelencias

El jueves pasado, 21 de marzo, la agencia de noticias católicas AICA una nota "de desagravio a los ataques contra los Hogares de Cristo" proveniente de la Conferencia Episcopal Argentina, a raíz de la difusión de algunos videos de la misa que se celebró en la basílica de Nuestra Señora de Luján el 10 de marzo pasado, que también en este blog, y en el que se apreciaba la profanación que obispos, sacerdotes y fieles realizaban del lugar sagrado.
El hecho provocó un enorme escándalo entre los fieles y también fue aprovechado para buscar y quizás encontrar intencionalidades políticas en esta reunión. Uno de los obispo participantes del sacrilegio publicó un video tratando de explicar lo ocurrido y, poco después, apareció el documento episcopal al que hicimos, firmado nada menos que por dos obispos y un sacerdote, y del que sealgunos medios de prensa nacionales. 

No estoy diciendo que la reacción haya sido a raíz de la publicación de este pobre blog que apenas tiene algunos miles de visitantes diarios, sino que el video seguramente se viralizó a través de muchos medios. No soy tan importante como para merecer una respuesta oficial de la Conferencia Episcopal Argentina pero, por ser parte de la cuestión, es mi derecho responder.
Las reacciones episcopales son sorprendentes pues en ningún caso ofrecen un solo argumento. Se limitan a enunciar hechos con los que apelan a la emotividad de los lectores. McIntyre se haría una fiesta: emotivismo puro. Pero del emotivismo no se sigue ninguna conclusión. Non sequitur. Repitiendo a Coroliano Alberini, les diría: "Excelencias, no documenten su ignorancia".
Mons. Baliña, cuya respuesta pueden verseguida de una reflexión sobre el mismo hecho de Mons. Héctor Aguer, hace pininos argumentativos. Con voz meliflua (que desaparece en el abrupto final cuando deja ver su ira disimulada), caída de párpados y sonrisas de ternura, desarrolla un discurso que tiene la misma estructura y contenido que el difundido por la CEA, lo que me hace sospechar que el verdadero autor de éste fue justamente Baliña y el P. Di Paola, y no los obispos firmantes. 
Recurren primero a explicar quiénes eran los asistentes a la misa y explican qué son los Hogares de Cristo y el trabajo pastoral que en ellos se hace. Al respecto, no tengo nada que opinar, más que felicitarnos y agradecerles ese trabajo. Creo que nadie podrá objetar la necesidad que tienen tantos hombres y mujeres que viven esclavizados por la droga de salir de su situación, y en este caso lo hacen experimentando el amor de Cristo y el apoyo de la comunidad. Con respecto a esta tarea pastoral, entonces, solamente presto mi admiración. Pero non sequitur…, de la excelencia y entrega de los pastores, y de la alegría de los fieles por su liberación, no se sigue la justificación del espectáculo litúrgico que hicieron en Luján. ¿Es que esa alegría y agradecimiento, que puede ser expresado de acuerdo a la cultura y los modos personales de cada uno, debe ser manifestado en una acción litúrgica y en un lugar sagrado? ¿Por qué? ¿No hay otras ocasiones y lugares para hacerlo?
Tanto Mons. Baliña como el documento de la CEA hacen referencia a que cualquier persona que casualmente hubiera asistido a esa misa, se habría quedado asombrada por la religiosidad que allí se vivía. Me permito dudar de esa afirmación universal porque ese no hubiese sido mi caso ni el de muchos de mis amigos, pero lo sorprendente es que utilizan este fenómeno para justificar la profanación. "Este tipo de misa provoca un alto grado de religiosidad, ergo, es buena y puede celebrarse", sería su razonamiento. Pero también podemos decir que alguien que se asome a una celebración de cualquier secta pentecostal, por ejemplo, quedaría sorprendido por la piedad de los asistentes, o que cualquiera que concurriera al "santuario" de la Difunta Correa, del Gauchito Gil o de Gilda, igualmente quedaría edificado por la religiosidad de los devotos de estos "santitos", y sin embargo ninguno de los dos casos constituyen liturgias o devociones católicas y legítimas. Una vez más, Excelencias, non sequitur. De la reacción o sentimientos de los fieles, no se sigue que un acto litúrgico sea lícito o agradable a Dios. Eso es emotivismo en estado puro y no tiene valor alguno como argumento lógico, y mucho menos teológico. Más aún, constituye un grave error teológico.
"Las banderas son un signo de pertenencia que los representan", continúa el comunicado. Y es verdad, como la bandera roja y blanca identifica a los hinchas de River. Se trata de un hecho sociológico fácilmente observable, pero non sequitur. No se sigue que habilite a que las banderas se utilicen de frontal y de mantel del altar, como puede observarse en las fotos. Se trata de una flagrante profanación del altar - "El altar es una mesa santa, sin mancha, que no puede tocarla cualquiera, sino los sacerdotes y con circunspección religiosa", decía San Gregorio de Nisa, doctor de la Iglesia (De anima et resurrectione 14)- y del Santo Sacrificio que, en vez de ser celebrado sobre los manteles que recubren el altar sagrado, lo fue sobre una bandera profana.
Se detienen ambos en explicarnos la canción que con tanto fervor entonaron como canto de salida de la Santa Misa. "La canción que fervorosa y apasionadamente cantan es "La Vida como viene", una de las premisas con las que el Papa Francisco iluminó esta labor", escriben, y Mons. Baliña nos lee sus primeros versos. Otra vez debo decir non sequitur. ¿Es que cualquier premisa que se le ocurra decir al Papa Francisco -y se le ocurren varias por día- justifica su inclusión en la liturgia? ¿Es que la liturgia es un lugar para amontonar ocurrencias pontificias? ¿Es que la nuestra es la religión del Papa Francisco o la religión de Cristo? 

Sigamos. "Los bombos que forman parte de las murgas de los Hogares son para ellos, y para nosotros, como corazones latiendo…". Como imagen poética es bastante pobre, pero convengamos que, en el mejor de los casos se trata de pura poesía. Y también en este caso non sequitur. Que el redoble de los bombos se asemeje a los corazones latiendo por amor a Nuestra Señora no justifica de ningún modo que los bombos puedan ser incluidos como parte de un acto litúrgico. Con ese criterio, por ejemplo, se podrían incluir gaitas porque su forma que se comba rítmicamente asemeja la saludable acción purificadora del cuerpo que desarrollan los riñones; o la inclusión de las guitarras y otros instrumentos de cuerdas estaría legitimado porque reproducen la bella y curvada forma del cuerpo femenino que nos recuerda a Eva, nuestra madre común.
"Cualquiera que niegue o desconozca la manera en que Jesús y la Virgen sanan y reconcilian las fragilidades de nuestros jóvenes, y que no respete nuestra religiosidad y forma de expresarla, cae en un nuevo fariseísmo y puede convertirse en un hipócrita", siguen Sus Excelencias, y yo les recordaría, tan dados que son ellos a apegarse a las premisas papales, que justamente una de las premisas más celebradas del Santo Padre es la que dice: "¿Quién soy yo para juzgar?", y me da la impresión que aquí se está juzgando a quienes no compartimos los criterios de expresión de la religiosidad del grupo del Hogar de Cristo, llamándosenos fariseos e hipócritas. Pero más allá de esta incoherencia, el argumento esgrimido provoca un nuevo non sequitur. Que los distintos grupos humanos tengan formas diversas y variadas de expresar su religiosidad nadie lo discute; lo que se discute es que esas expresiones se realicen durante la celebración de la Santa Misa.
El siguiente párrafo del comunicado de la CEA es el más importante y el más grave: "Tampoco se trató de una profanación: la Eucaristía, como gesto sagrado de encuentro y comunión, es reflejo de que las familias que compartieron la misa conforman una comunidad católica, fraterna y generosa que se conmueve y organiza para hacer frente a la compleja realidad que vivimos los argentinos, de manera especial los que son excluidos y marginados; quien desconozca esta situación y realidad, debería acercarse y caminar las villas, barrios y periferias para comprender". Me cuesta creer que semejante barbaridad teológica haya sido firmada por un obispo, por más argentino y francisquista que sea. Encuentro aquí dos problemas serios. El primero es el concepto que se tiene de la eucaristía. Para estos prelados y sacerdotes, se trata de un "gesto sagrado de encuentro y comunión", afirmación que podría firmar cualquier protestante. Un católico, aún el más simple, sabe que la eucaristía es el hostia consagrada en la cual se encuentra verdadera y realmente presente el Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor. La eucaristía no es un "gesto" ni es un "signo" de encuentro. Es una realidad -terrible realidad-, de la misma Divinidad dándose como alimento a los hombres. La confusión es gravísima, y creo que ante este hecho no solamente debería tomar intervención la Congregación para el Culto Divino, como sugiere Mons. Aguer, sino también la de la Doctrina de la Fe.
Y esto me lleva a plantearme la siguiente cuestión: todas las personas que comulgaron en esa Misa y que, estimo, han sido instruidas en la fe por los sacerdotes y obispos que asisten a la organización Hogares de Cristo, ¿saben que la eucaristía es el Cuerpo de Cristo, o más bien la entienden como un "signo sagrado de encuentro"? Es pertinente la pregunta porque, si este último fuera el caso, deberíamos concluir que no distinguen el pan común del pan consagrado o, de modo más sencillo, que no saben lo que están recibiendo. Y para esta situación, Santo Tomás de Aquino enseña: "Pero tampoco puede decirse que un animal bruto coma el cuerpo de Cristo sacramentalmente, porque él no puede utilizarle como sacramento. Por lo que comería el cuerpo de Cristo no sacramentalmente, sino de modo accidental, como si lo comiese uno que come una hostia consagrada sin saber que está consagrada" (S.Th, III, q. 80, a. 3 ad 3). Quien come la hostia consagrada sin saber lo que realmente es, o creyendo que es un "signo de unidad", no comulga sacramentalmente. Sencillo, y grave. 
El segundo aspecto de la gravedad del párrafo se desprende de la afirmación que dice: "…quien desconozca esta situación y realidad, debería acercarse y caminar las villas, barrios y periferias para comprender". Pareciera que se trata de una maniobra traslaticia de la moral de situación a una especie de "sacramentalidad de situación". Y nuevamente me lleva a decir non sequitur. De las situaciones de exclusión por la que atraviesan esos fieles y del hecho real, al menos en mi caso, de no caminar las villas y las periferias, no se sigue que la Santa Misa y un lugar sagrado como el templo puedan ser profanados. La necesidad emotiva de expresar la alegría de la liberación y de la hermandad puede expresarse en otros ámbitos, pero no en las ceremonias litúrgicas.
Y continúan los prelados con otro párrafo igualmente grave: "No compartimos la actitud de aquellos que se creen dueños de la verdad, la piedad y la fe. Aquellos que construyendo muros quieren una Iglesia de elite, en donde se encorseten las manifestaciones de piedad popular, priorizando una liturgia de estricta observancia por sobre la manifestación afectiva y entrañable que el pueblo tiene con su Madre y con su Padre del cielo". Yo no me creo dueño de la verdad ni de la fe, pero creo que la verdad y la fe tiene dueño, y la dueña es la Iglesia, que habla y se expresa por su magisterio milenario (y no solamente de los últimos seis años), sus documentos y sus leyes. Por eso yo, como cualquier católico que conoce ese magisterio, tengo todo el derecho de alertar cuando el mismo es violado y cuando su liturgia es reducida a un acto comunitario. Y esto no es creerme dueño de nada; es aceptar y obedecer las enseñanzas de mi Madre, la Iglesia.
Por eso mismo también, no priorizo una "liturgia de estricta observancia", simplemente porque tal cosa no existe. Y aquí está el meollo de la cuestión, tal claramente expresado por Sus Excelencias. Lo que sí existe es la liturgia a secas, y la liturgia es "el culto integral del Cuerpo místico de Jesucristo, Cabeza y miembros, a Dios", como la define Pío XII y lo repite textualmente la Sacrosanctum Concilium (n. 7). Este cultotiene un elemento invisible, que es la gracia, es decir, la misma vida divina comunicada a los hombres, pero también tiene un elemento visible, de institución divina, que es el rito, que ha sido determinado por la Iglesia y a cuya autoridad pertenece el regularlo y legislarlo.
Si aceptamos como hacen estos obispos argentinos, la existencia de una "liturgia de estricta observancia", que tiene connotaciones negativas, deberemos admitir la existencia de otra liturgia que vendría siendo "de laxa observancia" o de "observancia creativa", que sería la buena y aceptable, lo cual constituye en cierto y grave error teológico sobre el que, insisto, los responsables del documento deberían dar cuenta.
Todos los non sequitur señalados precedentemente surgen porque estos obispos argentinos, "que han devastado la liturgia", como advierte Mons. Aguer, en realidad, no saben lo que es la liturgia, y la consideran una mera reunión comunitaria, donde se distribuye el "signo sagrado de la unidad", pero no como el acto del "culto integral" que los miembros del Cuerpo místico de Cristo le ofrecen a Dios. Por lo tanto, es coherente su actitud. La acción litúrgica y fundamentalmente la Santa Misa, queda convertida en terreno para todo tipo de creatividades y expresiones emotivas y de religiosidad popular y, consecuentemente, eximida de cualquier tipo de regulación y legislación por parte de la Iglesia. 
Insisto,  La Santa Sede debería tomar cartas en el asunto no solamente con respecto al hecho litúrgico de la celebración probablemente sacrílega de una Santa Misa por parte de obispos y sacerdotes en el santuario nacional de Luján, sino también por los gravísimos errores doctrinales que aparecen en el comunicado de la Conferencia Episcopal Argentina, en el que se expresa un concepto erróneo de la Sagrada Eucaristía y un concepto erróneo de la liturgia.
Share

samedi 23 mars 2019

Rorate interviews Professor Roberto de Mattei

https://rorate-caeli.blogspot.com/2019/03/rorate-interviews-professor-roberto-de.html?m=1#more

RORATE CÆLI: Rorate interviews Professor Roberto de Mattei

Rorate interviews Professor Roberto de Mattei regarding Bishop Athanasius Schneider's analysis on the subject of a heretic Pope.



 - Professor de Mattei, would you care to give us your opinion on the study His Excellency Monsignor Schneider made on a "heretic Pope"?
- I consider it an important document. Firstly, Monsignor Schneider is one of the most esteemed among contemporary bishops for his patristic culture and personal piety. Secondly, the subject is of very great interest and Monsignor Schneider had the courage to address it openly, unambiguously and uncompromisingly.
- Regarding this document, what points do you most agree with?
- First of all, I agree completely with Monsignor Schneider when he admits the possibility that a Pope can "promote doctrinal errors or heresies", even if never ex cathedra. The hypothesis of a heretic pope is not only sustained by almost all theologians and canonists, but it is also a historical fact which occurred for example, with Pope Honorius, and which can tragically be repeated. Another point that Monsignor Schneider clarifies well, in the light of Church teaching, is the stance that is to be taken when faced with a heretical Pope. "In dealing with the tragic case of a heretical pope, all the members of the Church, beginning with the bishops, down to the simple faithful, have to use all legitimate means, such as private and public corrections of the erring pope, constant and ardent prayers and public professions of the truth in order that the Apostolic See may again profess with clarity the Divine truths, that the Lord entrusted to Peter and to all his successors."  It is not enough to pray in silence, as if nothing has happened. 

We need to resist and react. And the best way is that of fraternal correction, which is chiefly up to the bishops and cardinals, but which also ordinary lay-people can extend to the Pontiff, as happened with the Correctio filialis.  I quote: "In this issue the numerical factor is not decisive. It is sufficient to have even a couple of bishops proclaiming the integrity of Faith and correcting thereby the errors of a heretical pope. It is sufficient that bishops instruct and protect their flock from the errors of a heretical pope and their priests and the parents of Catholic families will do the same." I agree completely with Monsignor Schneider when he states that: "even if a pope is spreading theological errors and heresies, the Faith of the Church as a whole will remain intact because of the promise of Christ concerning the special assistance and permanent presence of the Holy Spirit, the Spirit of the truth, in His Church (cf. John 14: 17; 1 John 2: 27)".  


- Is there any point of Monsignor Schneider's analysis that you don't agree with?
- I'm somewhat puzzled by his statement: "A pope cannot be deposed in whatsoever form and for whatever reason, not even for the reason of heresy." Monsignor Schneider denies the possibility of the loss of the papacy, while admitting this thesis has been voiced by great canonists and theologians, like Cardinal Cajetan and St. Robert Bellarmine, in favour of it. The position that seems to me the most convincing is that of the Brazilian theologian, Arnaldo Xavier da Silveira, -who died recently - which he sums up in chapter VII of his book Can a Pope be…a heretic? The Theological Hypothesis of a Heretical Pope, (Caminhos Romanos, 2018).
 Arnaldo da Silveira retains that there is aprofound incompatibility between heresy and ecclesiastical jurisdiction. However  loss of office is not automatic. Since as a visible society the Church's official acts must also be visible, the heretical Pope continues in office until the full outward manifestation of his heresy. St. Robert Bellarmine teaches that the heretical Pope loses the papacy when his heresy becomes manifest. This is to be understood as a full manifestation, that is, one that imposes itself to acceptance by the sana pars of Catholics. If a part of Catholics considers the manifestation doubtful or insufficient, it is either because the latter is not full or the former are not the true sana pars. A clash will then become inevitable, and everything depending on the sensus fidei of Catholics and on the movements of grace. For as long as he is tolerated and accepted by the universal Church, the heretic will be true Pope, and in principle, his acts are valid. The loss of the Pontificate, therefore, will not result from a depositionby anyone but from an act of the Pope himself, who, by becoming a formal and notorious heretic will have excluded himself from the visible Church, thus tacitly resigning the Pontificate.
- What then is your final consideration?
- While not agreeing with the thesis that a heretic pope never loses the papacy, I think that Monsignor Schneider's position is somewhat acceptable at the present time, in order to avoid that crypto-sedevacantism some traditionalists tend towards. On this point my position coincides with that of Monsignor Schneider, not on the theoretical level but on the practical level. I think that the errors or heresies of Pope Francis, even if professed publically, do not entail his loss of the papacy, since they are not known and manifest to the Catholic population. When I speak of the Catholic population, I'm not referring to the Catholic public opinion in the widest sense of the term, but to that restricted group of baptized who are today maintaining the Catholic faith in its integrity. Many of them  still interpret pro bono the words and actions of Pope Francis and do not perceive any malice. We cannot say then that his loss of faith is evident and manifest.  
When St. Robert or Cajetan wrote their books, society was fully Catholic, the sensus fidei was developed and it was very easy to perceive the heresy of a priest, a bishop, even of a Pope.  Today the large majority of the baptized, the priests, the bishops, even the Pope, are immersed in heresy and very few people can distinguish the true faith. So the correct indications by great classical theologians are difficult to follow in practice. The famous canonist Franciscus Xaverius Wernz in his Jus Decretalium(tomus VI, 1913, pp. 19-23) makes an important distinction between public and notorious crime. Publicum does not mean notorious: "Publicum est vocabulum genericum quod sub se complectitur notorium, manifestum et public simpliciter" (p. 21). A crime is publicumwhen it is diffused, but it is not known as a crime by all the people. Notorious means something more: the crime is known by all: "Notorious facts they need no proof" (can. 1747, 1).
In my view, the promotion and spreading of heresy by Pope Francis is public, but not notorious in the canonical sense of the term. For this reason we must acknowledge him as Supreme Head of the Catholic Church. His deposition is for me, unfeasible, not in thesis, but at this concrete, historical point in time. Everything though may change from one day to the next. In this sense, I too, like Monsignor Schneider, rely on Divine Providence, but without excluding future scenarios, like that of a heretic Pope possibly losing the papacy.  

Entretien du Supérieur général de la Fraternité Saint-Pie X avec l’Angelus Press

https://fsspx.news/fr/entretien-du-superieur-general-de-la-fraternite-saint-pie-x-avec-angelus-press


Entretien du Supérieur général de la Fraternité Saint-Pie X avec l'Angelus Press
fsspx.news
Cette vidéo de l'entretien est en langue anglaise

Du 4 au 18 février 2019, l'abbé Pagliarani s'est rendu aux Etats-Unis pour la première fois depuis son élection comme Supérieur général de la Fraternité Saint-Pie X. Bien qu'il soit venu pour la réunion des prêtres à Winona, et pour la visite annuelle du séminaire Saint-Thomas d'Aquin de Dillwyn, il a accepté de répondre aux questions de l'Angelus (la revue du district des Etats-Unis), pour son premier entretien en langue anglaise.

Il n'y a pas de meilleure façon de servir l'Eglise que de former de saints prêtres.

The Angelus : Vous êtes presqu'inconnu dans le monde anglophone malgré votre récente élection comme Supérieur général. Pouvez-vous vous présentez vous-même ?

Abbé Davide Pagliarani : En fait, je pense que le problème ne concerne pas seulement les pays anglophones. Pour donner un exemple, il y a quelques semaines, à Paris, un prêtre m'a demandé mon nom. Il était quelque peu embarrassant pour moi de lui expliquer que j'étais le nouveau Supérieur général ! – et si j'étais un peu gêné, il l'était lui aussi !

J'ai été en poste en Italie, puis en Extrême-Orient, à Singapour durant trois ans, et plus récemment dans l'hémisphère sud, en Argentine pendant sept ans – jusqu'en juillet dernier.

Q : Vous êtes le quatrième Supérieur général de la Fraternité Saint-Pie X. Quels sont les défis et les circonstances favorables pour la Tradition en 2019 ?

DP : Je pense que notre but, ainsi que notre devoir, est de conserver le trésor que nous possédons, notre Foi, la Sainte Messe, et de l'apprécier à sa juste valeur. Je pense qu'il est important que ce trésor soit pour nous quelque chose de vivant, comme l'eau vive dont parle Notre Seigneur à la Samaritaine (Jn 4, 10). Cela est très important. Je pense que nous devons estimer toujours davantage ce trésor, grâce à une vie de prière pleine de ferveur – de ferveur spirituelle. Nous devons de temps en temps la raviver, et cette année où nous préparons le Jubilé de la Fraternité, peut être une bonne occasion de raviver dans notre vie spirituelle un profond attachement à ce trésor.

Q : Votre élection date de six mois à peine. Avez-vous déjà beaucoup voyagé ?

DP : Je ne voyage pas beaucoup pour rester disponible à la Maison générale, selon les différents besoins de la Fraternité. C'est en effet un désir exprimé par le Chapitre, que le Supérieur général soit facilement joignable par les prêtres et les supérieurs. J'ai un devoir de fidélité à l'esprit de Mgr Lefebvre, notre Fondateur. Mon premier devoir est de faire de mon mieux pour garder l'esprit et l'enseignement qu'il a laissés à la Fraternité, même si la situation est très différente.

Q : Y a-t-il des signes de croissance visibles de la Fraternité ? De nouveaux prieurés ou de nouveaux pays visités ?

DP : Il y a de nombreux signes de croissance, non seulement aux Etats-Unis, mais partout ! C'est certainement un signe de bénédiction : le bon Dieu nous bénit dans notre apostolat. Durant ces dernières années, de plus en plus de catholiques ont pris conscience de la crise qui secoue l'Eglise, et ils comprennent petit à petit ses causes. Nous devons être attentif à cet état de choses, suivre cela de près. Nous devons aussi les aider. Mais par ailleurs, nous ne pouvons aller partout, nous disperser. Nous devons prendre soin de nos prêtres.

Les vocations qui nous arrivent sont un secours, mais nos prêtres ne doivent pas être surchargés ; ils ont besoin de temps pour la vie de communauté, qui est une partie essentielle de nos Statuts et de nos devoirs. Certes, nous ferons de notre mieux pour aller là où la Providence nous appelle, mais nous voulons en priorité prendre soin de nos prêtres.

Q : Comme ancien directeur de séminaire, pouvez-vous dire un mot sur l'importance des séminaires et des vocations, surtout dans le monde moderne ?

DP : Nos séminaires sont le cœur de la Fraternité ; elle est édifiée sur ses séminaires, et son existence en dépend. L'Eglise a par-dessus tout besoin de saints prêtres. Il est impossible de trouver une meilleure façon de servir l'Eglise que de former de saints prêtres : nous coopérons ainsi au but même de toute l'Eglise. Cela a été la grande intention du concile de Trente, et la grande intuition de Mgr Lefebvre (cf. son Itinéraire spirituel). Plus cet idéal sacerdotal est dévalué, perdu, plus il est important d'être fidèle à ce but – qui fait partie de notre mission.

Q : Quelles doivent être, pour vous, les principales préoccupations des familles catholiques traditionnelles aujourd'hui ?

DP : Le plus grand souci d'une famille catholique aujourd'hui est le salut de l'âme de leurs enfants, le même que nous avons en tant que prêtres. Le monde fait tout ce qu'il peut pour les tromper. Les parents doivent prendre bien garde à cela ; c'est une souci que nous partageons avec eux. Nous devons éduquer les enfants en collaboration avec leurs parents. Et les parents doivent élever leurs enfants avec l'aide du prêtre. Tous doivent leur enseigner les vertus qu'ils ne peuvent trouver ailleurs : abnégation, pureté, chasteté, charité.

Mais cette éducation ne sera efficace que si, dans la famille, à la maison, à l'école, les enfants perçoivent que leurs éducateurs, parents et prêtres, vivent ce qu'ils enseignent. Que l'on ne se contente pas de mots ; mais que l'exemple agisse comme une osmose. Si les parents ont réellement un grand idéal pour préparer des saints, ils pourront l'accomplir avec la grâce de Dieu. Mais cela ne se fera que si les enfants respirent à la maison, par leurs parents, l'esprit de sacrifice, qui est le parfum de la croix.

Q : Que pensez-vous des dernières nouvelles concernant la Commission Pontificale Ecclesia Dei ?

DP : Nous ne pouvons faire un commentaire développé pour le moment. Ce ne serait pas prudent. L'intérêt du Motu Proprio supprimant Ecclesia Dei, réside dans le fait qu'il souligne que la question principale toujours pendante, est doctrinale. Cela est vrai. Ce problème doctrinal concerne la Fraternité Saint-Pie X. En ce sens, les choses sont devenues plus claires pour nous, pour Rome, pour tout le monde. Cela dit, ce n'est pas à nous de scruter ce que sera le futur des communautés Ecclesia Dei. Nous prions pour elles. Si nous pouvons faire quelque chose, nous verrons. Mais je pense qu'il est prudent de ne rien dire d'autre quant à l'avenir. Pour le moment, nous contenterons d'observer. Et nous laisserons le dernier mot à la Providence divine.

Q : A l'heure actuelle, le monde et l'Eglise semblent devenus fous. Quels encouragements pouvez-vous prodiguer aux catholiques de la tradition dans cette situation ?

DP : Le plus grand danger pour nos fidèles et même pour les prêtres, est de tomber dans le découragement. Nous devons nous rappeler, et leur rappeler, que plus la situation semble désespérée, plus la victoire est proche. Saint Pie X le répétait volontiers en guise d'encouragement. L'épaisseur des ténèbres manifestera avec plus d'éclat la vérité, quand le moment du triomphe arrivera. Nous devons garder une vue surnaturelle. Quoi qu'il puisse arriver, Dieu l'utilisera pour faire luire de manière plus manifeste le triomphe surnaturel de son Eglise et de la Vérité.

Q : Outre le soutien de la prière et les dons matériels, quel pourrait être le meilleur moyen pour un laïc pour assister les prêtres dans leur apostolat ?

DP : L'Eglise est une grande famille ; et la Fraternité, qui est une œuvre d'Eglise, est aussi une grande famille. A l'intérieur d'une famille, on partage tout. Le meilleur moyen pour un fidèle pour tout partager avec les prêtres, est de leur apporter son soutien moral ; de partager intérieurement leurs joies et leurs soucis, car les joies et les soucis du prêtre sont les joies et les soucis de Notre Seigneur. Cette proximité par la charité est le meilleur moyen pour accomplir cet idéal de l'union entre les fidèles et les prêtres.

Q : Quelle est votre première impression du district des Etats-Unis ?

DP : Les Etats-Unis sont un de ces pays où, dès votre arrivée, vous vous sentez chez vous. Ce qui m'impressionne le plus est le nombre des fidèles ; mais peut être davantage leur simplicité et leur générosité. Je trouve d'ailleurs la même simplicité et la même générosité chez les prêtres. Je pense que ce que montrent les fidèles, est le reflet de ce que les prêtres leur enseignent.

Q : Vous avez passé beaucoup de temps dans différents pays et districts. Pouvez-vous nous raconter une ou deux histoires choisies de votre passé apostolique ?

DP : Le plus impressionnant au cours de ma vie sacerdotale, est que, au milieu de cette diversité de pays, de langues, de cultures, entre l'Asie, l'Amérique du Sud, l'Italie, comme Supérieur de District ou Directeur de séminaire, j'ai pu constater que la grâce de Dieu est toujours à l'œuvre, partout, selon des règles universelles. Je ne dis pas quelque chose de nouveau. Mais en faire personnellement l'expérience est impressionnant. C'est la preuve tangible que la loi de l'Evangile, les sacrements, l'Eglise, sont pour tous. Il n'y a rien d'autre qui puisse faire l'unité parmi des peuples si différents les uns des autres. Cela est réellement merveilleux. Vous ne pouvez l'expliquer par un élément naturel. C'est le fruit de la grâce de Dieu.

J'ai pu en faire l'expérience répétée. Plusieurs fois, après m'être efforcé de trouver sans résultat la solution à une situation difficile, celle-ci s'est présentée quand j'ai cessé de me torturer l'esprit et que j'ai tout remis à la volonté de Dieu. Il n'est pas toujours facile de faire ainsi. Mais ce n'est rien d'autre que la loi de la croix : je devrais dire, la loi du plein abandon à Dieu.

Ver "Samedi 23 mars: La Parousie et le nouveau monde."

Connaissance de l’islam (3) : la charia

https://fsspx.news/fr/connaissance-islam-3-la-charia-46299

Connaissance de l'islam (3) : la charia
fsspx.news
Flagellation publique à Banda Aceh, région d'Indonésie qui impose la loi de la charia.

Il y a 2000 ans le christianisme faisait une humble entrée dans le monde, et méritait à son fondateur et à ses apôtres une mort violente. Durant des siècles le sang chrétien allait couler pour féconder la terre : « le sang des martyrs est une semence de chrétiens » comme l'a si bien dit Tertullien (Apologétique 50, 13). 

Les lignes qui suivent présentent la loi musulmane, après avoir traité de ses sources précédemment. 

La charia 

Sujet brûlant et actuel dont il n'est pas facile de se faire une idée claire. Il est cependant important de comprendre le sujet avec ses diverses implications, tant au niveau politique, qu'au niveau philosophique (pour ne pas dire religieux). 

Survol historique 

Le concept renferme des contradictions, manifestes dans l'islam d'aujourd'hui, nées de l'histoire. Classiquement, les sources de la charia sont a) le Coran b) les hadiths (la sunna) et c) la Sirâ. Cette dernière ne se distingue pas adéquatement des deux premières dont elle est à peu près entièrement tirée. Il faut ajouter d) le consensus des savants qui joue un rôle considérable, voire prépondérant. Un peu comme le droit canon, tiré de l'Écriture, de la Tradition et du labeur des juristes catholiques. 

Le Coran et la sunna parlent peu d'obligation et d'interdit : c'est la lecture qu'en font les spécialistes qui est déterminante ; ainsi les deux courants principaux de l'islam, chiisme et sunnisme, ou au sein de ce dernier les quatre grandes écoles (malikite, hanafite, chafiite et hanbalite) ne traduiront pas les sources de la même manière dans le langage théologique ou juridique. Remarquons que les savants musulmans ne parlaient pas de charia jusqu'au 19e siècle, voire au 20e siècle ; mais il y avait dès le 9e siècle un droit positif, le fiqh, dans les grandes écoles sunnite et dans le chiisme. La fatwa (consultation) connut un grand essor et fit l'objet de compilations, constituant une jurisprudence. 

L'émergence de la charia moderne 

Il faut noter l'influence des structures et principalement de l'empire ottoman, lorsqu'une des écoles accéda au statut de doctrine officielle de l'État. Enfin, sous l'effet de la colonisation et la pression des puissances européennes, de nombreux pays s'engagèrent dans une politique de réformes qui aboutit le plus souvent à transformer la loi islamique en droit musulman. Ainsi, l'idée de transformer les normes islamiques en droit, et particulièrement en droit codifié, est le résultat d'une invention assez récente. Elle a été faite par les gouvernants musulmans et les nouvelles élites, qui ont cherché à couler le fiqh (ce qui pouvait l'être) dans le moule du droit positif (napoléonien). 

La loi islamique s'est donc trouvée en partie codifiée dans divers domaines et à des degrés divers. Les relations familiales tout spécialement, parce que c'était le lieu où le fiqh intervenait le plus. Les fondations pieuses ou waqf, (pour soutenir les musulmans dans le besoin ou la propagande musulmane). La finance. Mais l'on peut voir encore que les législateurs sont renvoyés à cette loi islamique pour qu'elle inspire leurs travaux. 

L'exemple égyptien 

En Egypte, l'amendement au deuxième article de la constitution de 1980, stipule que « l'islam est la religion de l'État, l'arabe sa langue officielle et les principes de la sharia islamique la source principale de la législation ». Le contenu de la charia n'est pas donné : c'est la cour constitutionnelle égyptienne, composée de juges formés au droit, et non des savants musulmans, qui est chargée de la préciser. De fait, elle a systématiquement privilégié le droit constitutionnel aux dépens de la loi islamique. Elle a distingué les principes dont l'origine et la signification sont absolus, et les règles relatives qui changent en fonction du temps, selon le principe reconnu par le fiqh, pour limiter les effets de la charia. C'est une source de tension perpétuelle entre les « laïcistes » et les salafistes. 

La charia reste un concept flou 

Concluons cette approche historique en affirmant que la charia que l'on agite aujourd'hui, soit pour la revendiquer, soit pour la repousser, n'est pas clairement déterminée. De plus, elle est l'objet d'une tension permanente dans les milieux musulmans entre les gouvernements l'ayant codifiée pour l'apprivoiser, et divers mouvements religieux réclamant son application intégrale. Mais elle sert également de cheval de Troie dans la tentative d'islamisation des pays occidentaux ayant accueilli de nombreux musulmans qui réclament de pouvoir vivre selon la loi islamique. 

Signification générale de la charia 

L'on peut affirmer que tout ce qui est musulman se réfère à la charia, et que ce qui ne relève pas de la charia n'est pas musulman. Elle est réellement une loi intégrale de la vie du musulman et en recouvre tous les aspects. 

Le mot désigne la voie qui mène au point d'eau. D'où, par dérivation, il signifie aussi la volonté divine qui mène les hommes sur la voie droite. C'est un système total qui comprend : un droit spécifique (le fiqh), une éthique (la soumission), un comportement spécifique. Mais il faut surtout remarquer ses caractéristiques fondamentales : 

1) elle est supérieure à toute loi ; 

2) elle abroge toutes les autres lois ; 

3) elle est monolithique (on ne peut pas choisir un élément et en rejeter un autre, toutefois l'on y distingue des éléments absolus, valables toujours et partout, et des éléments relatifs, qui peuvent évoluer) ; 

4) elle est immuable. 

Le contenu de la charia 

Elle contient deux genres d'obligations : individuelles, et communautaires à réaliser collectivement. 

Les obligations individuelles sont au nombre de cinq : 1. la chahada ou profession de foi qui introduit dans l'islam ; 2. les cinq temps de prière quotidienne ; 3. la zakat ou impôt ; 4. le ramadan ; 5. le pèlerinage à La Mecque (hadj). 

Les obligations communautaires sont aussi au nombre de cinq (ou peuvent être ramenées à ces cinq chefs) : 1. avoir des chefs (musulmans) ; 2. avoir des juges (musulmans également) ; 3. le jihad, ou guerre sainte ; 4. le califat, qui désigne un territoire et la population qui y vit, reconnaissant le pouvoir du calife ; 5. ordonner le bien et interdire le mal (à tous les hommes). Une communauté musulmane qui ne possède pas ces éléments ou ne cherche pas à les obtenir, est fautive. 

La charia comporte d'autres éléments : obligations rituelles, règles fiscales, commerciales, maritales, règles de succession et de justice, obligations diverses de comportement et de croyance pour les musulmans et les non-musulmans. L'on peut dire que tous les actes du musulman, tant publics que privés, sont soumis directement ou indirectement à la charia. Certaines de ces règles sont incompatibles avec le droit des pays occidentaux, voire illégales ou criminelles. 

Quelques exemples… 

Par discrimination : une fille n'a droit qu'à une demi-part d'héritage contre une part pour un garçon. Par la destruction de certaines libertés individuelles : règles sur le mariage, interdiction de la conversion. Par l'utilisation et la promotion de l'usage de la violence : la punition du voleur auquel on coupe la main, la mise à mort ce celui qui quitte l'islam, la lapidation de la femme adultère. Enfin par lareconnaissance et la pratique de l'esclavage dans certains pays islamiques. 

Ces lois sont pratiquées aujourd'hui. Des pays tels que l'Arabie Saoudite, le Qatar ou encore l'Iran pour ne nommer que les principaux, appliquent rigoureusement la charia. Mais de nombreux autres l'appliquent plus ou moins complètement. Enfin, dans les pays « laïcisés », tels l'Égypte, la Jordanie, la Tunisie, l'Irak ou encore la Turquie, elle n'est appliquée que partiellement. Mais les tendances actuelles vont vers une radicalisation, même s'il faut éliminer, de ce fait, des gouvernants musulmans jugés trop mous : que l'on se souvienne de l'assassinat d'Anouar El-Sadate. 

En Occident 

De nombreux éléments de la charia ont déjà été introduits : les mosquées, centres de diffusion de l'islam, le voile islamique, la viande hallal qui comporte un impôt versé à des organisations de l'islam, l'Aïd El-Kabîr, la réclamation de juges spécifiques (en Angleterre et au Canada par exemple). Il est important de souligner qu'accepter l'une ou l'autre de ces prescriptions prépare l'introduction complète de la charia, car elle ne peut être divisée. Un élément accepté appelle les autres. 

Analyse philosophique de la charia 

Certains éléments peuvent être considérés comme positifs, mais c'est accidentel à l'islam et provient généralement de civilisations qui l'ont précédé. La loi islamique est profondément antinaturelle par essence. Il faut se souvenir que la charia est tirée d'un système « religieux » bricolé au moyen d'éléments puisés à diverses sources : paganisme, judaïsme, christianisme. Ce système reflète une certaine philosophie sur Dieu, l'homme et les actes humains, la société. La charia représente un élément important de ce système, car elle fonde tout l'agir, la morale si l'on veut, de l'islam. 

Allah est considéré par l'islam comme totalement transcendant.1 Il ne peut y avoir de comparaison entre Lui et la créature. Cela entraîne l'impossibilité de découvrir aucun attribut divin.2 Cela entraîne aussi l'impossibilité pour la raison humaine d'expliquer le bien et le mal qui dépendent de la fin ultime, Dieu. Si l'on ne peut rien dire de Dieu, on ne peut connaître cette fin à laquelle tout l'ordre moral est suspendu. Celui-ci se trouve donc exclu du domaine de l'intelligence et de la raison pour être rattaché à celui de la volonté : l'on tombe nécessairement dans un volontarisme pur. 

Dans l'islam, nul raisonnement ne peut, ni ne doit nous aider, c'est pourquoi tout doit être donné selon un plan complet. La seule marge est celle de l'application du droit musulman à un cas particulier (fatwa). C'est pourquoi il faut projeter en Dieu le tout de la loi ; mais celle-ci ne se rapporte qu'à la volonté divine, sans que l'on puisse discerner les raisons qui font que « ceci » est bien et « cela » est mal : c'est Dieu qui le veut ainsi.3 La doctrine se trouve dans une contradiction inextricable : Dieu approuve le bien et réprouve le mal, mais il décide souverainement qui fera le bien et le mal. C'est une morale purement juridique. 

Rapport avec la loi naturelle 

Cela entraîne un rapport de soumission absolue, une « relation de maître à esclave », vis-à-vis de cette loi. Peut-être objectera-t-on que l'on doit, selon la morale véritable, obéir parfaitement à Dieu. Mais il y a une différence capitale : la loi naturelle nous est donnée comme à des êtres intelligents, raisonnables et libres ; il nous faut la découvrir et l'appliquer selon notre nature et découvrir progressivement la richesse et le déploiement de la loi éternelle dans la vie humaine. Dieu ne nous gouverne pas comme des animaux, mais comme des êtres qu'il associe à la connaissance de sa loi. 

Finalement, la loi islamique est entièrement positive, dépendant d'une décision divine absolue, sans lien avec la nature créée, et doit s'appliquer uniformément partout et toujours. L'on pourrait formuler une telle situation sous la forme suivante : la charia ne cherche pas d'abord ce qui convient à l'homme, mais ce qui plaît à Dieu. Il n'y a plus ni bien ni mal par nature, parce que Dieu le veut ainsi. C'est bien ainsi que les musulmans envisagent les choses : il est interdit de scruter la loi islamique pour essayer d'en rendre compte rationnellement (c'est la loi de l'ijtihad). Un certain travail rationnel a été fait dans les trois premiers siècles, mais il est considéré comme totalement achevé. 

Conclusion 

Tout est fixé et il n'y a aucun progrès possible : le coran et la tradition (le hadith) ont réponse à tout. Il s'agit seulement de faire les applications au cas donnés. Si de nouveaux problèmes moraux surgissent, ils seront ou complètement négligés, ou brutalement refusés. Enfin n'oublions pas que les musulmans ont collectivement la charge d'imposer au monde entier l'ordonnancement de la charia. C'est pourquoi nous avons un devoir politique (en justice) de refuser tout élément de ce système qui est une porte d'entrée pour tout le reste. Et nous avons un devoir en charité de faire ce que nous pouvons pour délivrer ceux qui sont enchaînés dans les ténèbres de l'ignorance et de l'erreur, par les liens de la loi islamique.